viernes, 4 de abril de 2008

Canciones de esta semana

1 "Breaker" Low
2 "Murderer" Low
3 "Nest egg" The Phoenix Foundation
4 "Bonzo goes to Bittburg" The Ramones
5 "She is so beautiful" The Waterboys
6 "Unconditional" The Bravery
7 "Dr Strangeluv" Blonde Redhead
8 "Angie" / "Paint it black" The rooling stones
9 "Rearviewmirror" Pearl Jam
10 "Across 110th street" Bobby Womack

viernes, 28 de marzo de 2008

Primavera


Los días pasan y la sensación de estar desperdiciándolo no me abandona. Soy una marioneta que se ha equivocado de escenario y trata de romper sus hilos para escapar. Esta espera pone a prueba mi paciencia. La experiencia, muy sabia, me ha enseñado a aprender de todo lo que sucede en el trascurso de mi vida. Una serie de valiosas lecciones que parecen no tener fin y con las que espero afrontar los retos venideros mucho mejor preparado.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Llueve

Me gustan los días grises y lluviosos y no sé por qué.
Llueve, el tráfico se atasca en las salidas y las entradas y la gentese aglomera en el metro que, aunque inundándose progresivamente, consigue llegar puntual.
Tal vez sea por el penetrante olor a tierra húmed que impregna el ambiente cuando paseas por cualquier parque de la ciudad. Los pájaros cobijados y silenciosos aguantando el frío lo mejor que pueden, las hormigas escondidas en lo más recóndito de su hormiguero, y por supuesto, las gotas de lluvia que se posan sobre nosotros, los desparaguados, con delicadeza, casi masajeando nuestro cuero cabelludo, dándonos la oportunidad de liberarnos por un momento de todas las preocupaciones que tenemos en la cabeza: dónde estaré el año que viene, en qué trabajaré, cómo viviré… o idealizarlas: tendré un trabajo en condiciones que me permitirá elegir una acogedora vivienda y podré organizar mi vida...
Tal vez sea porque ayer fue un día de esos. El cenit llegó por la tarde tras regresar del parque. Las oscuras nubes que cubrieron el cielo tan rápidamente como el viento que las empujaba barruntaban una gran tormenta. Relámpagos, centellas, rayos y truenos. Sentado al lado de la ventana de mi habitación no podía quitar ojo al tremendo espectáculo que me brindaba la naturaleza. A mí y a todo aquel que estuviera dispuesto a disfrutar de aquel momento tan mágico. Apenas me dio tiempo a cerrar la ventana cuando el viento empezo a zarandear los árboles y chocar contra todo.
Podría pasarme horas y horas mirando a través del cristal, pensando, dejándome llevar por la melancolía, pero la noche marcó el final.
Cené con la certeza de que mañana, con suerte, sería parecido.
Me gustan los días grises y lluviosos y aún no sé por qué.