Definitivamente el otoño me parece la estación de año más bonita de este país sin lugar a dudas: pasamos del color verde predominante por todas partes a tonos marrones, ocres, amarillos en casi todos los bosques. Transición y cambio: ¿será por eso que algún español se decidió venir a Dinamarca ahora o volverse a casa harto de los viking@s?
Empieza a soplar el viento con asiduidad y a veces con demasiada fuerza. Los días se acortan mucho y cada vez hay menos luz por culpa de un cielo encapotado que es la nota predominante durante esta estación. ¿será tal vez por eso que cuando un día sin nubes parece que todo el mundo sonríe?
Es el momento del año más melancólico y mucha gente se pone depresiva debido a la falta de luz. y junto con la primavera, cuando más niños son concebidos.
Septiembre es el adios del verano, la lucha del sol contra las corrientes de aire que quieren entrar e instaurar las nubes y las tormentas.
En octubre el sol ya comienza a batirse en retirada y la oscuridad comienza a ganar la batalla día tras día, cada vez más. Inexorable y siempre sorprendente para alguien del sur de Europa.
Noviembre anuncia que el invierno se acerca y que la Navidad está próxima y que hay que tener paciencia hasta que vuelvan los brotes verdes en los árboles anunciando el retorno del sol y la luz que lo acompaña porque hay varios meses por delante que pondrán a prueba nuestra paciencia.
Son las 19:00 de la última semana de agosto y tras haberme sentado en el último vagón del "S-Tog" me acomodo para realizar el último tramo de mi viaje de regreso a casa lo más comodamente posible escuchando algo de música y mirando por la ventana. O eso pensaba yo hasta que uno de esos vagabundos, perdón, sin techo, que de repente "asaltan" los trenes, se cuela en mi vagón. Normalmente dicen su par de frasecillas, pasan el vaso y siguen recorriendo el vagón. Esta vez se rompió la rutina.
Mi compañero de viaje se sentó enfrente de mí y pacientemente esperó a que terminase mi llamada para pedirme que enviara un mensaje de texto a uno de los 20 números de móvil que tenía apuntado en una mugrienta hoja rosa de un club de alterne.
Tras acceder me negué a su honrosa pertición de pagarme el mensaje con 10 o 20 coronas ya que: "el dinero no cae del cielo". Tras negarme comenzó a explicarme que no tiene dinero para comprarse un móvil y que a pesar de que alguno es barato, 400 dkk, si no tiene cámara o mp3 es una mierda y no lo quiere. Como intentar convencerle de que un teléfono sirve para hacer llamadas y mandar mensajes de texto y lo demás son adornos que encarecen y la mayoría de las veces no se utilizan era tiempo perdido, decidí escucharle a ver si decía algo interesante o se subía por las paredes del vagón como Spiderman debido al aceleramiento que llevaba por su último chute o el mono... Lars decidió compartir los resultados de su trabajo de campo antropológico a través de una introducción al funcionamiento del submundo delictivo yonquil en Copenague: gente que roba móviles, dueños de móviles que se quedan con la tarjeta cuando les roban porque es más importante que el móvil, gente que roba bicicletas, gente que desvalija casas, gente que desmonta electrodomésticos de las cocinas, gente que roba bicicletas...todo esto a cambio de unas pastillas de valium, unos porritos, unas rayas de coca, un poquito de heroína, éxtasis... los tasadores siguen su relación de precios y el que roba ya sabe lo que puede conseguir a cambio. Toda esa mercancía robada irá a parar a contenedores que serán enviados a distintos países para su posterior venta en el mercado negro(él así lo aseguraba una y otra vez). En la mitad del trayecto me comenzó a contar la historia de su vida de forma resumida: tras 20 años en una fábrica haciendo herramientas tenía 3 vertebras unidas y eso le producía muchos dolores porque le pinzaban los nervios por lo que no podía trabajar más de media jornada y nadie le contrataba si no era a jornada completa... Su pensión era ínfima y la medicación para paliar sus dolores cada vez tiene que ser mayor. Llegamos al final del trayecto y concluyó su disertación diciendo que las diferencias entre ricos y pobres en Dinamarca cada vez se agrandaban más y que, como la clase media del país estaba desapareciendo, en un periodo de tiempo relativamente corto íbamos a tener muchos problemas sociales. Al despedirme de él le desee suerte y que se tuviera cuidado con su salud. A continuación soltó una especie de gruñido y se colgó como un mono de los asideros del techo del vagón. Bendito Lars...
Es mi segundo verano integramente fuera de España y la sensación es extraña. Pocos días de sudor, moreno de "flexo" en mi piel y a pesar de tener la playa muy cerca apenas la he pisado. Los españoles que visitan la ciudadestán muy contentos pues la media es de 24 grados si hace sol y sopla una ligera brisa. La sobriedad, la elegancia y pureza de líneas y el respeto por el medio ambiente y la singularidad sigue patente. El diseño danés es fiel reflejo de la cultura del país, del "calor" que desprenden sus gentes. Abrasador, efusivo y acogedor al mismo tiempo, nada que ver con el español.
Para muestra un botón:
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-¿Vendrás a la fiesta Kires?
- No lo sé, es que me sale muy caro tener que venir sólo para la fiesta y si además he estado trabajando todo el día va a hacerse demasiado largo.
- Anda vente, podrías venir...
-Me gustaría, pero luego tendría que buscarme un sitio para dormir o empalmar y regresar con el primer tren de la mañana... No me importaría pero el problema es lo de dormir porque empalmar no me seduce en estos momentos...
- Hombre puedes dormir en el sofa de la oficina, tienes las llaves , jeje.
- Sí, es cierto. Ya veré a ver lo que hago -dije (pensando para mis adentros que si después de 6 meses de trabajo en la empresa esta hospitalidad era todo a lo que aspiraba de mis compañeros está claro el porqué del triunfo de las redes sociales en este país y me atrevo a decir que en el resto de los nórdicos para hacer amigos y relacionarse con gente)."
No iba a ir a la fiesta de todas las maneras, y mucho menos tras haber repetido esa conversación dos días seguidos con 20 personas distintas e idéntico resultado, pero esperaba al menos que alguien me ofreciera SU sofá para agradecer el detalle tras negarme a aceptarlo.Nadie lo tuvo.
Hay mucha luz en estos momentos. Las noches son muy cortas y a las 04:30 comienza la sinfonía del jardín que te recuerda que, si quieres, el día ya ha comenzado y que tus ojos serán cegados a partir de ese momento por la claridad que entra por las cortinas de las ventanas. Las gafas de sol son indispensables los días que se pretende alternar. Siempre he dicho que los mejores días para salir son de lunes a viernes: menos gente pero concienciada con la causa. Están los que quieren salir de verdad, los que salen espontáneamente, los que salen solos a pillar y utilizan la excusa de estar esperando a alguien que finalmente no aparecerá en toda la noche, los que se han liado después del trabajo...
Aún estoy conociendo la vida nocturna de la capital y poco a poco voy perfilando los lugares de ocio que tienen algo entrañable y no banal pero lo que ha primado estos días es el festival de Roskilde. No hay joven danés que no haya pasado alguna vez por él. Artistas de reconocido (des) prestigio, buen ambiente y el tiempo, afortunadamente, acompaña. Si no fuera por el precio y por esa sensación de que es un festival excesivamente perfecto, iría. Este año me quedo con el festival de jazz de la ciudad. Tal vez el año que viene me anime para Roskilde. O tal vez no.
Sin la pretensión de ser un sustituto de cualquier folletín turístico de esta capital voy a contar brevemente los lugares típicos por los que cualquier turista que visite esta bonita ciudad ha de pasear, en época estival estarán llenos de gente que rellenarán anónimamente muchas fotografías o en el peor de los casos, las estropearán.
- La Sirenita: esta escultura donada por el magnate de las cervecerías Carlsberg , Carl Jackobsen, es el símbolo por antonomasia de la ciudad, el monumento más visitado y el indispensable de cualquiera que visite la ciudad por primera vez.
-La Ciudadela: sus muros defensivos pueden verse desde La Sirenita y es de acceso gratuíto.
-Palacio de Amalienborg: residencia de la familia real durante el invierno, no está lejos de La Sirenita desde allí puede irse a la Iglesia de Mármol (Marmol Kierke, en el mapa).
-La fuente de Gefión, la iglesia luterana y el Museo de la Resistencia.
-Nyhavn: calle con un canal construído a mediados del Siglo XVI para facilitar el acceso por barco de las mercancías de los comerciantes al centro de la ciudad. Sus casas de colores son muy pintorescas y características y por ello están presentes en las postales de las tiendas de recuerdos. En dos de ellas (numero 20 y 62) estuvo viviendo H.C. Andersen gracias a su proximidad con el Teatro Real en la plaza Kongens Nytorv en la que desemboca. En aquella época ésta calle era una zona bohemia donde escritores, marineros, prostitutas y rufianes convivían en perfecta armonía.
- Kongens Nytorv: una de las dos plazas más transitadas de la ciudad. Se puede ver el Teatro Real, el famoso Hotel d'Anglaterre, Nyhavn o dirigirnos hacia la isla de Kristianhavn, lugar donde se encuentra Cristiania, "ciudad estado independiente y libre".
-Rådhuspladsen (la plaza del ayuntamiento): desde allí tendremos a mano Tívoli, un bonito parque de atracciones donde perderse por sus jardines, y la estación central de trenes.
-Museo Nacional y Glyptoteca: son gratuítos y en el interior de la gliptoteca tenemos "El pensador" de Rodain.
-Palacio de Cristiansborg: palacio que se quemó dos veces desde su construcción en el siglo XVI. y lugar donde reside el parlamento danés, la corte suprema y la oficina del Primer Ministro danés. También es un palacio utilizado aún por la actual reina Margarita II para recepciones y banquetes.
-Museo Thorvaldsen: anexo al palacio de Cristiansborg y dedicado exclusivamente al escultor.
-Palacio de Rosenborg: en su interior se puede encontrar estancias dedicadas a reyes daneses y un museo de joyas reales en su sótano. Si hace buen día estará lleno de copenaguenses disfrutando de sus bonitos jardines reales de estilo inglés.
-Mira mi gato. -me dice señalando la pantalla de su móvil. -¿Cómo se llama? -Le pregunto. -Mi gato se llama katten, significa “el gato”. -¿El gato? Pienso para mis adentros. A continuación le pregunto: ¿Por qué le llamas así? ¿no tiene otro nombre para diferenciarlo de los gatos de la calle o del de tu vecino? -No, mi gato, es Katten, el gato, katten, así es más fácil.
Me hayo en Christiania, la zona libre de Dinamarca: libre de pensamiento, libre de reglas, ¿libre de danesas (medianamente) inteligentes, también? Hablo con una estudiante universitaria del segundo año del equivalente a la carrera de Empresariales en España: es morena y me parece muy guapa, pero tras ese pequeño comentario sobre el nombre de su minino ha perdido su encanto. Unas cervezas, unos cigarritos de la risa, y su otra amiga está inquieta: rubia, 1.85, delgada de ojos claros, con tipo de modelo. No está borracha y habla español con acentillo extraño. Despúes de hablar con mi amigo Patxi por teléfono pidiendo guerra parece que se le ha bajado la líbido y se le nota algo incómoda. El sitio no le convence mucho, no le gusta el musicón funky, a ratos electrónico, a ratos no se sabe qué, que pinchan en el bar y con el que bailan las juventudes “libres" de Copenhague. Poco se imaginaría ella que acabaría bebiendo vino en un apartamento cercano con los dos tipos que hablan con ella y su otra amiga. Poco se imaginaría que su amiga la dejaría plantada cuando ella, cansada y sin haber querido probar el delicioso caldo que se le ofrecía (riojano de 100 coronas), se va para casa no sin antes haber respondido a la pregunta: ¿Le contarás tu novio que has acabado la noche en el piso de un español con tu amiga y otro español bebiendo vino después de haber salido de Cristiania? -Por supuesto que no. -Responde.
El mito liberal de las nórdicas se me vino abajo hace tiempo pero ante esta respuesta pensaba: ¿Las nuevas generaciones están más reprimidas que las anteriores? ¿o acaso es una percepción falsa? ¿No será que cuando están fuera de su país es cuando se liberan? No será acaso que muchos danesitos y danesitas no son tan distintos de muchos españolitos del “qué dirán" que tienen miedo a que alguien sepa o les vea haciendo cosas “prohibidas” en su ciudad? El tiempo puede que me haga cambiar de opinión, pero de momento me quedo con la imagen del autocontrol y la represión emocional vikinga si no hay mucho alcohol de por medio.
Me quedará un buen recuerdo de aquella noche y no por una mujer precisamente. Hacía tiempo que no encontraba un conversador como Patxi: tan pronto parecía que había metido la pata irremediablemente con sus comentarios como lo arreglaba él solito en un momento. Un tira y afloja dialéctico con vino de por medio y unas guiris inocentes que apenas daban juego que recordaré con cariño. Ese partido del viernes estaba amañado y era imposible ganarlo pero por juego nos hubiera ovacionado el estadio entero.
-¿Qué hacemos aquí Kires? - Ya... - Estoy harto Kires, no tiene sentido ninguno estar aquí. Es ya por demás, no lo aguanto, en breve me piro. Mi cuñado me asesora en los pasos que tengo que seguir porque ya no puedo más con esta tomadura de pelo y esta pérdida de tiempo.
Una vez que estás dentro de la multinacional se te pide que hagas tú trabajo con excelencia. De esta manera podrás cambiar de departamento, ir subiendo peldaños y conseguir más sueldo. Lo que no se te pide es que seas consciente de que las pruebas que te hicieron al entrar determinan para qué trabajos estás capacitado o no y que, según tus tests de personalidad, tu trayectoria durante el tiempo que estés en la empresa está escrita (gran clásico: Un mundo feliz).
Varias veces me lo estuve preguntando: ¿Qué hago aquí? Me encontraba fuera de lugar, rodeado de gente que no conocía y que actuaba cómo si fuéramos amigos. Trabajaba haciendo algo que no me llenaba en absoluto. Durante un tiempo fue la novedad, las supuestas posibilidades de desarrollo personal y el dinero. Al cabo de un tiempo fue sólo el dinero: “venga, hasta que te salga algo mejor” –me decía a mí mismo. Ir a la cena de Navidad de la empresa, salir de bares con tus compañeros de trabajo, todo el mundo de buen rollito, alegría... Comprando amistad de segunda mano a granel.
Cuantos días he madrugado, me he enfundado el mal llamado por mi compañera de piso “traje de pingüino” y he ido cómo un autómata a ese mundo de diseño Matrix con la sola intención de echar mis horas, hacer mecánicamente mis tareas y reírme en los descansos con la gente que de verdad merecía la pena. A cambio: aguantar sandeces y cobrar a fin de mes. Bendito Job y todos sus descendientes.
Noctiluca y el Señor de la Alpaca ya habían saltado del barco porque preferían nadar a la isla antes que seguir en él a la deriva. Ahora lo recuerdo y parece que hubiera escrito el guión de mi salida: tenía la máxima indemnización posible dadas las circunstancias y un trabajo de verano esperándome en un pintoresco y bucólico lugar totalmente distinto a lo que había conocido hasta ahora. El futuro prometía muchas emociones y, además, sólo compré el billete de ida.
Noctiluca ha venido a echarme una mano con los últimos trastos del piso. Es increíble la cantidad de cosas que han salido de ese piso y por suerte, tras un mes frenético de anuncios, llamadas y preparativos hemos conseguido vaciarlo y vender o regalar todos los trastos.
Vivir sin frigorífico una semana durante el mes de junio ha sido toda una experiencia.
Pasaron 4 años de trabajo, salir, convivir con guiris, conocer amigos, gente interesante y no tan interesante, frustraciones laborales, personales y por supuesto, alegrías y diversión. Experiencia al fin y al cabo.
Llenamos el taxi con mis trastos ymiro por última vez mi calle, la rotonda con las gaviotas. Pienso.
"-¿Cómo coño vas a subir eso al avión? Es un montón de equipaje. -Me pregunta Noctiluca.
-No sé cómo lo voy a hacer pero lo tengo que subir todo. Dejaré la mayoría de los bultos y cogeré sólo lo necesario en mi escala en Dinamarca. Te dejo la báscula, un edredón… -Respondo.
-Seguro que lo consigues. A tí seguro que te sale bien.”
Entra en escena la guiri que vive con él. Se contonea al andar por al terraza chapurreando el español con mucho acento. Me dice que a ella le registran siempre y que sólo se puede llevar un bulto de equipaje de mano, bla, bla, bla. Todo ánimos. Uno podría pensar que es sincera pero su cara denota envidia porque en el fondo sabe que con la cara de niño bueno que tengo no tendré problema. Mañana es 1 de julio.
El por qué a ti si y a mi no, por qué tu puedes y yo no, por qué unos nacen con estrella y otros estrellados... En igualdad de condiciones ante los retos de la vida no quiero pensar que todo se basa en la suerte o en el destino de los contendientes, sino en el arrojo, su inteligencia (emocional o no), en saber jugar las cartas lo mejor posible. Estrujar tu herencia genética, sacarle partido. Adaptarte al medio que te rodea y sus circunstancias para sobrevivir. Ser consciente de tus posibilidades y limitaciones y tratar de hacerlo lo mejor posible. Evolución a fin de cuentas.
"-Un abrazo tío, cuídate. -Me dice Noctiluca en la estación de Metro.
-Nos vemos pronto. Mucha suerte con lo tuyo. -Le respondo."
Mirando la pista de aterrizaje antes de embarcar pasan un montón de recuerdos en mi cabeza. Como tantos otros en el país que abandono, ahora soy un inmigrante.